contact@bebe2go.com      01.800.BB2GO(22246).66      Chat en Línea    Blog

Volando vengo, volando voy

Me mudé a Perú con una bebé de 10 meses en octubre de 2013. Y aunque parece que está al ladito, son casi 6 horas de vuelo. Entretener a un pequeño durante tanto tiempo, en especial si es uno que no duerme mucho, es un tremendo reto.

 

Sarah, mi hija, tiene además la (des)ventaja de tener padres de nacionalidades diferentes así que a sus tres años de edad ya ha pasado dos veranos en Francia, y ha ido a visitar a sus abuelos en México en numerosas ocasiones. Añadan a eso los vuelos nacionales y demás. Créanme cuando les digo que soy una experta en entretenimiento, experiencia con otros pasajeros, y cómo empacar. Sobre todo, porque la gran mayoría de estos viajes lo he hecho sola.

bebemirando

  1. Olvida la pañalera. Son divinas, lo sé, pero los hombros duelen después de tener tanto peso de un solo lado. Lo mejor es tener una backpack donde puedas traer todo lo que vas a cargar para el viaje. Además siempre será más cómodo para llevar la carriola. Recuerda que es posible que sea tu único bolso de mano.

 

  1. Por lo general si tengo a alguien a un costado, trato de presentarme. Así les da un poco menos de pena quejarse. Yo, en mis tiempos mozos, odiaba viajar al costado de un niño. Pero creo que si por lo menos tratas que tengan empatía contigo, te irá mejor.

 

  1. Siempre lleva comida suficiente. De la que le gusta a tu pequeño no de la que quieres que coma. Es solo un vuelo, y si sabes que un chocolate, una galleta o sus cereales favoritos harán que se tranquilice en un momento de estrés no te rompas la cabeza intentando que coma saludable. Los snacks Gerber siempre me funcionaron de maravilla y son fáciles de llevar.

 

  1. No olvides darle de tomar con biberón mientras despega y aterriza el avión, eso hace que no se les tapen los oídos y no sufran durante el vuelo. También es importante que estén hidratados, pero cámbialos justo antes de abordar porque ya dentro del avión la cosa se complica.

 

  1. Por nada de este mundo olvides su cobija, peluche o chupón favorito. Eso lo ayudará a calmarse si hay crisis. Trata de llevar juguetes que no sean ruidosos. Es obvio que es lo que los niños más les gusta, pero por lo menos que sean tolerables para la gente que va contigo en el avión. Puedes llevar juguetes con luces, por ejemplo, cuando son pequeños.

 

  1. Cuando empiezan a ser un poco mayores y saben agarrar colores, es súper importante traer un cuaderno o un libro. Tener calcomanías también funciona. Eso les divierte bastante, pegárselos al cuaderno, a ellos mismos, a ti, al avión, a tu bolso, a quien sea.

 

  1. El iPad definitivamente es una fuente de entretenimiento. Yo trato que sea la última de mis opciones por varias razones. Primero, si es un viaje largo y se acaba la batería ya no tienes plan C y puede convertirse en una frustración/berrinche. Segundo, también es bueno que exploren otras opciones dentro del avión y aprendan entretenerse un rato con otras cosas. Tercero, porque muchas veces el avión trae una pantalla y caricaturas. Yo logré que mi hija utilice audífonos. Creo que después de ver a Ana y a Elsa congelarse y cantar más de 150 veces mi propio cerebro estaba a punto de congelarse. Igual la volvería a ver si Sarah me lo pide. Pero, una vez más, entre menos molestes a los vecinos menos miradas incómodas recibirás.

 

  1. Cuando llegan a los 3 años y se puede dialogar con ellos, es importante explicarles todo lo que pasa. Trata de que la experiencia de viajar se vuelva interesante y verás que aprenderá lo que es despegar, aterrizar, volar y muchas otras cosas que podrá contar después. Yo ahora pido ventana para que Sarah pueda ver la nubes, el ala del avión, la ciudad antes de aterrizar y demás.

Comentarios

Comentarios

Stephania Corpi

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *